sábado, octubre 21, 2006

Atender una Madre

Asi son ellas, nos atienden siempre, por eso no podemos negarnos a atenderlas cuando ellas lo piden. Por ejemplo, ponen a hervir agua y se tiran a ver television, y cuando la pava comienza a chillar, te das cuenta que nunca termina. Obviamente, tu madre se durmio. Te tomas el trabajo de levantarte y caminar hasta la cocina para prepararle su preciado mate cocido. Si, TE TOMAS EL TRABAJO, aproximadamente 30 pasos de ida y 30 de vuelta (nos situamos en una casa de la oligarquia), es decir, si hiciesemos este recorrida 500 veces por dia, cumpliriamos con los 3000 pasos (que deben ser de mas de 50cm de largo) que recomienda la OMS para evitar el sedentarismo.
Ahora, volviendo a lo nuestro... una vez preparado el mate cocido y transportado hasta el cuarto de madre, y despues de despertarla con la sorpresa(y es asi, los hijos varones somos vagos servidores y esto en general es una sorpresa), ella, en lugar de responderte con alegria te dice "y las sonrisas?". Claro que te haces el gil y le haces la sonrisa mas payasezca que te salga, pero tu madre no es ninguna boluda asi que bueno... otro sacrificio.
Lo peor es que cuando llegas (otra vez) a la cocina, no tenes idea donde mierda estan las galletitas, y tenes que volver para preguntar!!! pero no hay remedio, y hay que hacer otro viaje, buscar las galletitas, llevarlas de nuevo y que esta vez te digan "y la bandeja!!!???". Ahora si, por mas que sea tu vieja, no te queda otra que decir "bueeeehhh pone la mano y tira las migas al tacho de basura viejaaaa!!!" y te vas sin escuchar la respuesta.

Porque a la madre la soportamos incondicionalmente, pero hasta cierto punto :)